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Virginia Ramírez



“Mi instrumento es parte de mí y yo soy parte de él”
Por: Inés Muñoz Aguirre
Diminuta, de largos cabellos y con un suéter de múltiples colores Virginia Ramírez se presenta a la entrevista con el canto atrapado en su garganta, esperando la primera oportunidad para hacernos escuchar su voz mientras tararea una tonada de Simón Díaz. Actualmente tiene como objetivo ofrecer un concierto que servirá de marco para presentar oficialmente su disco de aguinaldos.
• ¿Cómo surge la idea del concierto?
• Este concierto surge por la iniciativa del autor y compositor Enio Escauriza quien me da unos aguinaldos que había compuesto. Tenía temas muy lindos y me los empezó a mostrar. Fueron surgiendo más aguinaldos y más aguinaldos, entonces me dije “pero bueno, voy a agarrar todos esos aguinaldos, le voy a hacer arreglos y los voy a cantar”.
• ¿Cuándo sucedió eso?
• Eso sucedió el año pasado en el último trimestre, son aguinaldos contemporáneos. Creo que aquí en Venezuela tenemos mucho tiempo cantando y tarareando los aguinaldos de siempre: Niño Lindo, Noche de Paz, y todos estos que son bellísimos. Creo que en esta oportunidad se trata de algo muy importante que es como renovar todo este mundo de la canción navideña, hay aguinaldos muy atrevidos como un rap que habla del cambio, de todos los cambios que deben haber en el planeta, en el mundo, en el ser humano. Otros que son como una especie de boleros, está Beso de Navidad que es una letra muy tierna y tiene una conexión con mis abuelos, con esa parte bonita…
• ¿La línea musical ya estaba en ellos, o la defines tú?
• Enio lo había establecido desde el principio y las melodías y las letras estaban hechas. Obviamente yo en los arreglos aporté una que otra cosita como líneas melódicas, o ese tipo de cosas como re-armonizar, hacer introducciones, armar, dejar espacios para solos de manera que los otros músicos participen. Fue algo novedoso, divertido, arriesgado, de hecho lo hemos llamado “Un bochinche de aguinaldos compuesto por Enio Escauriza”.
• ¿De qué hablan estos aguinaldos?
• Hay una letra muy linda de uno de los aguinaldos que se llama Cuento Increíble, que habla de cosas muy fantasiosas, delfines que hablan, guacamayas que cantan coros. Hay otro que se titula Magia de Navidad, que le da el nombre al concierto y habla de los valores que representa la Navidad y que van más allá del consumismo que se ha apoderado tristemente de esas épocas, porque lo más bonito es compartir, el abrazo sincero, el cariño.
• ¿Cuánto tiempo trabajaste en lograr los arreglos y sentir que habías logrado lo que te estabas planteando?
• Cuando Enio me los dio como que me encantaron tanto los aguinaldos que puse el pie en el acelerador y más o menos como en un mes y medio los terminé. Después los empecé a presentar en la Pizzería de Evio, en la Factoría del Enano, en el Café del Museo, en toques privados. Después viene la idea de prepararlos para un concierto, presentarlos en una sala, con todos los instrumentos, es así como surge la presencia de Roberto Koch en el contrabajo, Adolfo Herrera en la batería y el Goyo Reina como invitado especial en las palmas, percusiones, jaleos y en los coros.

TODA UNA VIDA RELACIONADA CON LA MUSICA
• Desde pequeña la música ha formado parte de tu vida, ¿En qué momento crees tú que surgió esa relación tan importante?
• Yo creo que me relaciono con la música desde la barriga de mi mamá, porque ella es muy amante sobre todo de la música clásica. Me cuenta que cuando estaba embarazada me ponía los audífonos en la barriga, me ponía a escuchar Mozart, Beethoven, Chopin. Después en mi casa había un ambiente definido porque mi papá era músico, tocaba cuatro, guitarra, cantaba, arpa, era amante de la música venezolana, mi hermano es un guitarrista de jazz extraordinario, improvisa, es compositor, arreglista, es un gran músico, él grabó en mi disco “Manos y alma” cuatro temas: “Reencuentro”, “Planeta tierra”, “Gusipati” y “Blue con sangueo”. Tenía todas esas influencias, lo venezolano, el jazz, lo clásico. Mi mamá además de abogado que es su profesión formal, es poeta y en la casa siempre había reuniones, crecí en medio de ese ambiente muy conectada con la parte musical.
• Esas conexiones están allí, pero a veces pasan sin que se tome conciencia de cuanta influencia están ejerciendo ¿En qué momento crees que se vuelve realidad en ti?
• Cuando me gradué de bachiller dije quiero dedicarme a la música, tomé la decisión de venirme para Caracas desde San Cristóbal, entré a estudiar en la Central porque mi mamá insistía en una carrera formal. Entré en la Escuela de Artes y seguí con mis clases de piano en la escuela José Lorenzo Llamosa y luego me gané una beca y fui a estudiar a la Escuela Nacional de Música de la Habana, Cuba. Me gradué de pianista.
• ¿Y qué pasó con la carrera universitaria?
• En Arte estuve solo un año, fue una experiencia linda, conocí a Nicolás Uriel y a Isaac Chocrón que son gente de teatro con los cuales hice alguna obra, aparte de lo que había que hacer en ese año, aprendí cosas muy bonitas como estética de la música y otras materias que pienso que me enseñaron.
• Definida la inquietud musical ¿cómo fue la formación, a qué tipo de música te acercabas?
• En un principio estudié mucho repertorio clásico porque era como una exigencia de la escuela y ya venía haciéndolo desde la escuela de música Miguel Angel Espinel, donde empecé cuando tenía ocho años, con Edgar Vásquez que fue el primer profesor que tuve allí. Después igual estudiaba jazz porque me gustaba mucho.
• ¿Que define lo que vas haciendo, el tipo de música con que te vas identificando?
• Es algo que se va sintiendo, las cosas con las que más vibras, las que más te gustan, dependes de ese sentimiento que como que te roba el corazón. A partir de eso, si uno se siente bien, realizado, uno trasmite eso hacia las personas que están con uno.
• El piano es uno de los instrumentos que más se percibe como una prolongación del pianista, los ves en una imagen totalmente integrada….
• Cuando uno está entregado haciendo un concierto o componiendo la sensación es esa que el piano es una prolongación de tu cuerpo, de tu alma, no hay separación. Es una sola energía que fluye. Mi instrumento es parte de mí y yo soy parte de él.

EL CAMINO DE LA COMPOSICION
• Tu eres compositora, has hecho un trabajo constante ¿ en qué momento defines esa inquietud, porque está claro que el hecho de que una persona sea músico, no quiere decir que necesariamente será compositor?
• Siendo una niña muy pequeña mi papá me regaló un tecladito, incluso antes de aprender a escribir música yo me inventé como mis propios jeroglíficos y los escribía en el pentagrama y esas eran mis canciones. La parte creativa siempre me llamó la atención.
• ¿Qué eran esas primeras composiciones?
• Recuerdo que le escribí a la luna, a las montañas, a los duendes, a los amigos invisibles, al Ratón Pérez. Lo que recuerdo es que eran cortas. Tengo un montón de papeles acumulados en mi casa, no sólo esas composiciones sino papeles que escribía, poesía, cuentos. En esa época tenía el tiempo de hacerlo. Me gustaría ordenarlo. Recuerdo que a los amigos invisibles les pedía que la semana tuviera muchos días intercalados, que la semana tuviera lunes, martes, domingo, miércoles, jueves y domingo y así porque me fastidiaba ir a la escuela.
• ¿En qué periodo de tu formación esa inquietud creativa es asumida como algo formal?
• Ya estando en La Habana. Allí decidí que me gustaba componer y aunque no lo estudiaba formalmente en una escuela decidí que era algo que quería hacer. Fluía natural, cuando llegué aquí a Venezuela grabé “Espiral de fuego”, que tiene ocho composiciones mías y tres estándar venezolanos y después grabé “Manos y alma” que también tiene tres composiciones mías y tres estándar venezolanos.
• A los escritores les cuesta mucho tomar la decisión de leer para otros lo que han escrito, ¿cómo abordas tu el mostrar tus composiciones?
• A mí más bien me gustaba, me parecía como muy bonito compartir con los compañeros en la escuela, se los mostraba a amigos que estudiaban composición. A mí me da mucha nota compartir …
• ..Y la decisión de grabar…
• Me dije, yo quiero grabar todas estas canciones, que la gente las conozca, que las interprete, algo que se pueda difundir. Ese sentimiento estaba presente mucho antes de hacer mi disco “Espiral de fuego”.
• Tus discos son de producción independiente…
• Sí, mis dos discos son producción independiente. Hace poco le hicieron una entrevista a Carlos Suki de Esperanto, con él sacamos en conjunto con mi manager el señor Emilio Méndez esta producción, y le preguntaban que cuáles eran los diez discos más vendidos, entre ellos nombró “Manos y alma”. Eso me dio mucha satisfacción porque un disco independiente no es cosa fácil, hay que trabajar mucho, esforzarse.
• ¿Ahora hacia dónde vas?
• Tengo planteado grabar un nuevo disco a trío con Gonzalo Teppa y con Nené Quintero. Es un proyecto nuevo que sale de que me estuve presentando hace poco con ellos, bueno la energía de lo que pasó musicalmente fue bien lindo y voy en dirección a eso, seguro con algunos temas de composición mía.
• ¿Como evalúas la reacción del público al que querías llegar, frente a tu música?
• Ha sido muy receptiva, me he sentido muy contenta porque tanto aquí en Venezuela como en el exterior he sentido que mis composiciones gustan, que la gente las disfruta. Siempre tienen un comentario que hacerme, siempre hay como una conexión que surge de una forma espontánea. Es muy emocionante, sientes que lo que estás componiendo e interpretando a la gente le toca el corazón de alguna forma.
Y HABLANDO DEL MOMENTO MUSICAL DEL PAIS
• ¿Cómo ves lo qué está ocurriendo en el país a nivel musical?
• Es bien interesante, creo que es uno de los momentos más efervescentes a nivel musical en Venezuela. Hay una gran cantidad de grabaciones independientes en todos los estilos de música, en música popular venezolana, en fusión, en rock venezolano, electrónica, jazz, en todos los estilos y géneros y muchas propuestas originales, no solamente grupos que hacen versiones de temas ya conocidos sino de grupos que se plantean composiciones propias. Creo que están surgiendo un grupo de virtuosos dentro de la música venezolana, del jazz. Este movimiento está empujando al país a ocupar un lugar bien importante, que nos hace falta.
• ¿A quienes podrías mencionar dentro de ese movimiento?
• Hay grupos como C4 Trío, además hay solistas y acompañantes que son extraordinarios como Gonzalo Teppa, Roberto Koch, Marisela Lovera.
• Se desmitifica con esto el concepto de que si no estabas en la radio, no existías, porque efectivamente el movimiento es muy grande y no necesariamente todos tienen un disco sonando …
• Yo creo que de alguna manera todo ese fenómeno de la payola, el que pagas para que coloquen un artista en primer lugar te lleva a preguntarte sobre algunos artistas. Te preguntas sobre qué es lo que hacen. A veces oyes piezas de regeaton con letras ofensivas y desagradables en primeros lugares, pero han venido tomando espacio y ganando fuerza otros proyectos, que aunque no paguen payola, tienen su propia energía y virtuosismo y comienzan a sonar porque la música en sí misma tiene una fuerza que los lleva a ocupar lugares importantes.
• Hay un público que exige entonces, empezar a escuchar lo que quiere escuchar. El público ha cambiado, ¿Cual es la circunstancia que empuja?
• Yo creo que es un proceso recíproco en el cual han surgido nuevos talentos y el público venezolano tiene más iniciativa en ir a escuchar a esos artistas, músicos, y grupos nuevos. El público venezolano está más abierto a apoyar estos procesos.
• Se podría decir que esta es una visión de más a largo plazo que el de movimientos anteriores?
• Lo que sucede ahora es más espontáneo, porque no tienen una disquera detrás, es desde sus propios esfuerzos, sus propias iniciativas. Es un movimiento mucho más grande, espontáneo y con mucha fuerza. En los años 80 hubo una efervescencia que marcó una pauta más en la música pop, pero era un fenómeno provocado, inducido…
• ¿Qué cambió que hay ese acercamiento a la música venezolana?
• Yo creo que no es solo hacia el género o la forma venezolana, es hacia muchas tendencias. La música de Aldemaro Romero ha sido llevada a lo electrónico, Simón Díaz abarca tendencias, fusiona la música venezolana con el jazz, con el rock, con lo electrónico. Es un fenómeno general, quizá desde hace unos 15 años atrás grupos como Maroa, Vytas Brenner, Luis Perdomo, Otmaro Ruiz, Monasterios, son los que empezaron a sembrar la semilla que ahora germina. No son procesos aislados.
• ¿Hacia dónde crees que va este movimiento?
• A que la música venezolana ocupe lugares tan importantes como el que han ocupado otras tendencias como la Bossa Nova, el Jazz y la Salsa. Digamos que son los tres géneros que mundialmente están en lugares importantes. Yo creo que internacionalmente vamos a llegar el momento en que cuando se toque una gaita de tambor, todo el mundo va a saber que ésa es música venezolana que se canta y se baila de esta o de la otra manera.

Geraldine Gutiérrez


ENTRE LA POESIA Y LA OLA

Por: Inés Muñoz Aguirre

Después de subir 14 pisos por la escalera, de un retraso que ya rondaba los 40 minutos, Geraldine Gutiérrez nos disculpa con una sonrisa, mientras con su libro en la mano, se dispone a compartir con nosotros esa suerte de vaivén que la lleva entre Venezuela y Alemania, entre la poesía y las artes plásticas, entre el hoy y el mañana. Una venezolana que comienza a triunfar en Europa y que seguramente va abriendo camino para unos cuantos más. El premio otorgado por el Excelentísimo Ayuntamiento de Ciudad Real, de España a su poemario “Con alma de Cine”, nos coloca frente a la poeta.

  • Háblame de tu poesía. ¿De cuáles son los temas que más te inquietan para abordarla?
  • La poesía es para mí como el movimiento de la calma. Es una fuerza continua que estaba allí. Es Algo inacabado pero con efecto de esencia. Es algo que siempre va fluyendo y tu tratas como de destilar lo esencial. Las formas tienen mucho que ver, el movimiento y la acción que genera emoción, una emoción que hay que llevar a una forma serena.
  • ¿Por qué escribir poesía?
  • Para crecer, para alimentarse, tiene que ver mucho con el crecimiento, con saber de qué se trata todo. No estamos terminando nada, todo es un proceso, para saber que hay entre los espacios
  • ¿Aunque termines un poema, nunca está terminado?
  • Nunca, nunca. Es algo inacabado pero esencial. Si, tiene su esencia. Es una continuidad
  • ¿Cómo surge ese poemario el Premio?
  • Como que lo que empecé a escribir, después no tenía que ver con estos textos. En el 2006, me re-encuentro con Astrid Lander y cuando le mando este libro, me dice que se lo de para publicar y me dio mucho miedo, le dije que yo necesitaba re-leerlo. En ese tiempo yo estaba en España y me enteré de varios premios allí. Decidí mandarlo y después fue una sorpresa.
  • ¿Crees que el lenguaje que nos identifica como habitantes de espacios tan coloridos como los nuestros es de importancia en Europa y cómo crees que contrasta con sus colores?
  • Cuando yo gano este premio en España, el jurado me recibe y me dice, nosotros nos decíamos, esto tiene que ser del Trópico, nosotros sentíamos calor, escuchábamos perros ladrando, las mandarinas, esto no es europeo. Esto es posible, en el nuevo poemario me doy cuenta que tengo mucho color y el verde de aquí es algo que siempre me ha llamado la atención cuando regreso, porque es un permanente comienzo de primavera, porque es muy brillante, sobre todo el de las hojas de la uva de playa, el de los cambures. Ese verde se encuentra en Europa en el comienzo de la primavera pero después es un verde mate, oscuro. La primavera europea es bellísima, las flores, es un mundo de colores, aunque después la mayoría son nublados
  • Bueno, son estaciones, mientras que nosotros vivimos en una especie de eternización del verano. ¿Qué hay en Caracas que te amarra?
  • - Mi familia está aquí, mis amigos, mi ciudad y todo esto, llenarte un poco también de lo que te formó. Quizá el desorden, en el que tu encuentras de alguna manera una forma. Y eso es precisamente el arte, el caos con una forma, porque la forma la haces tú. Tu mismo creas todo, como funciona la ciudad. Claro hay momentos en que la ciudad te impone un ritmo, pero está en ti hacer funcionar eso
  • ¿ Cómo influye en ti ese desorden, te ayuda, te ordena, te inspira?
  • Estos poemas, por ejemplo, los de “Con alma de Cine”, nacieron aquí porque fue en 1994, cuando los empecé a escribir y en el 2000 los termino. Tenía claro que como vengo siempre, me gusta observar y cuando regresas y vuelves a ver lo mismo, observas que todo funciona. De alguna manera la gente encuentra sus espacios.
  • ¿ Es algo que está presente en lo que haces?
  • No, creo que muy poco. Claro hay otro tipo de desorden que siempre viene porque el caos lo llevamos todos, no precisamente el de la ciudad, porque donde yo vivo es una ciudad más tranquila.
  • ¿Quiere decir que la ciudad donde vives ha logrado imponerse?
  • Si, si, esa calma te lleva hacia ti, de nuevo. Es otra manera de ver, porque también allá hay cierto caos, pero la ciudad es tranquila porque estás muy en contacto con la naturaleza, caminas. Yo ando en bicicleta, voy a la universidad, al museo en bicicleta. Eso te infunde un respeto, un respeto hacia la naturaleza. Yo paso todos los días un río, pero aquí tienes la montaña, ves esa línea bellísima. Este valle que es tan grande.
  • ¿Por qué Alemania?
  • Por el amor, mi esposo trabajaba aquí en Venezuela. Aquí nos conocimos y luego tuvo que regresar. Estoy en Heidelberg a solo una hora de Frankfurt, allí está la universidad más antigua de Alemania que es la Universidad de Heidelberg , muy conocida por la parte humanista y la medicina. Allí estuvo parte del movimiento romántico alemán con Goethe y Brentano. Hegel el filósofo dio clases allí.
  • ¿Cuando llegas allá, a un mundo tan distinto como ese, sientes que ese cambio te impacta en la forma de escribir?
  • No, cuando llego allá necesito escribir, porque empiezo a estudiar el alemán. Necesito ese dialogo también. Yo soy odontólogo y empecé en realidad a revalidar mi carrera allá, lo hice, pero paralelamente empecé a estudiar en la universidad para aprender el alemán y me fui metiendo. Empecé a estudiar filología que es como letras y sociología; y llegó un momento en el que tuve que decidir.
  • ¿Cómo estás escribiendo en la actualidad, en español o en alemán?
  • Ahora tengo un libro inédito que está en español y lo empecé a escribir entre el 2004 y 2005, pero lo estoy traduciendo. Yo misma estoy haciendo la traducción de las poesías. A veces noto, aunque no en todas, que hay una construcción que me es muy fácil traducirlas, porque es como que si las construyera pensando en alemán. Esta anotación me la hizo mi esposo, yo no me di cuenta.
  • ¿Cambia el sentimiento?
  • ¿Lo que quiero decir? Hay algunas imágenes que sí se pierden o se transforman. Vienen siendo otra cosa, o como dicen son versiones, pero que también son válidas. Yo estoy también haciendo trabajo de traducción de cuatro poetas alemanas del 45, que pienso que van a llegar aquí, porque estamos en el mismo tiempo, con imágenes y palabras.
  • ¿Cómo te confrontas con tu trabajo?
  • Es esencial, sobre todo escuchar tus poemas leídos. Es importantísimo saber qué le llega a la otra persona. La confrontación es muy sana, es necesaria. Me encanta saber que emociones despiertas, si te gusta no te gusta, o cuando la gente te dice ¿Qué me quieres decir? Eso también es válido.
  • Cuando alguien te dice, no me gusta ¿Cuál es tu reacción?
  • Yo pienso que eso son estados de ánimo, de alguna manera hay algo allí que a esa persona no le gusta, como es algo muy ajeno a mí, lo respeto.
  • A partir de un comentario, ¿Te has planteado retomar el trabajo en algún momento?
  • Si, los vuelvo a leer, los vuelvo a trabajar. Esos poemas de “Con Alma de Cine” los trabajé muchísimo. Mi esposo me decía. ¿Lo volviste a cambiar? Pero es así, es ese movimiento que tu captas y luego empiezas a notar que te vas alejando de ese poema y eso es también importante. Esa distancia que se toma y te lo hace ver más objetivo, ya no tan cerca.
  • ¿Por qué poesía y no narrativa?
  • Bueno, si supieras que no tengo nada en contra de la narrativa: es como que a uno le dan ganas de contar todo, hasta el punto y la coma, llenar espacios, pero en estos momentos, es algo como que necesito la musicalidad del poema, aunque no descarto que en algún momento escriba algo de narrativa.

SOBRE LA OLA

Y así hicimos un alto en el tema de la poesía, Geraldine nos muestra el otro rostro de su mundo creativo, no hay duda de que sus estudios en Alemania la ponen al frente de los nuevos retos que ahora delinean su transitar. Su tesis de grado convertida en un hecho práctico convoca a más de 9 mil espectadores a presenciar una gran exposición en torno al tema de la ola, en la que no sólo sienta las bases a través de su trabajo teórico, sino que se enfrenta a la misma como curadora y hasta como madre protectora, ya que durante el tiempo que duró la exposición jamás dejó de asistir al Museo de Heidelberg, recinto acogedor de su experiencia. Habla sobre esta vivencia llena de verdadera pasión, mientras nos pasea por su logro, página tras página de un maravilloso catalogo que nos permite ver una a una las obras expuestas

  • ¿Cómo explicas, el concepto inicial de esta exposición?
  • Se trata de representar la ola como símbolo y ornamento en el arte y la literatura. Esta ola que vemos que son dos fuerzas contrarias que chocan la una contra la otra, y en el momento en que se juntan se forma la ola y luego se deshacen y vuelve a nacer, porque la ola nunca deja de ser, ahí tienes el caos en forma, en movimiento.
  • ¿Cómo surge esta nueva experiencia?
  • Esta experiencia es un regalo de Dios, digo yo, y la gente del Museo me decía, no, eso es rendimiento. Yo hice el magister en Filología y sociología y luego comencé a hacer el doctorado con el tema de la ola. Mi primer tema fue la literatura clásica alemana y luego empiezo esto que tiene que ver con ornamento, en el arte y en la literatura. Mi tutor de tesis conoce al director del Museo de Heidelberg, un museo estatal y conversando con él, le comenta que está corrigiendo una tesis de doctorado sobre este tema y el director del Museo dice, este es maravilloso para una exposición. Nos reunimos, la emoción fue muy grande, había que hacer una especie de oferta y yo no tenía ni idea de cómo hacer la curaduría de esta exposición. Hicimos el concepto inicial. ¿Cómo vamos a representar la ola desde el Siglo XVII? queríamos empezar desde el Barroco, más atrás, pero era muy extenso y los medios no nos daban, aparte de que eran sólo 500 metros cuadrados y un presupuesto reducido de 50 mil euros para todas estas cosas de transporte, que es carísimo, seguros, etc. Empezamos en el Siglo XVII, por supuesto, donde tienes pintores claves, como los pintores holandeses, luego los impresionistas. Hacíamos la parte de artes plásticas y la de fotografía para hablarle a los dos públicos. Hay un público que va hacia lo dinámico y otro público más conservador. Abordamos también el tema de la mitología y la ola.
  • Seleccionado el tema y los espacios que debía tocar, ¿Qué vino después?
  • Empezamos a mandar e-mails, cartas. Mi base es que yo tenía el cocimiento de lo que quería y comenzamos a negociar con los directores de los Museos, con los curadores. Hay que saber lo que significa por ejemplo, pedir un Paul Klee, ante lo que había que responder de qué se trata, por qué, cómo, pero ese era mi fuerte y todos eran muy receptivos. El trabajo con la gente del museo, con los restauradores fue muy profesional.
  • ¿Que despertó mayor interés de la exposición?
  • Lo interesante y elogiado de la exposición es que en Europa se hacen muchas retrospectivas y la gente está como agotada, porque no hay nada focalizado a un tema. El eje que unía a los pintores que nosotros mostramos fue precisamente el tema, esa diversidad generó otro movimiento. Además teníamos citas para iniciar cada uno de los planteamientos que nos introducía a esa revisión histórica, porque pasamos por el impresionismo, el expresionismo, la mitología, buscamos acentuar lo que se ha perdido por la falta de relación del hombre con la fantasía, vimos el paso del realismo, impresionismo, abstracción.
  • ¿Cómo se realizó la selección?
  • Tienes el concepto establecido y te estás formando una idea. Seleccionas las obras que responden al concepto y comienzas a hacer la solicitud. Los museos se toman su tiempo para revisar si te prestan o no las obras. Los restauradores son los que deciden. Nos pasó mucho que los directores decían sí y a los tres meses recibíamos cartas en la que los restauradores te decían que esa obra no podía salir del museo. Entonces tenía que volver a estructurar. Lo importante es tener un marco en el que tu sepas como lo sustituyes. Es un trabajo con mucha memoria.
  • ¿ En cuánto tiempo se realizó ese trabajo?
  • Empezamos el trabajo en el verano del 2006 y la exposición se abría el 5 de octubre del 2008. Esas son fechas inalterables. Nosotros cerramos el 11 de enero porque venía ya otra exposición. Las obras llegaron una semana antes, fue una verdadera angustia. El Naufrago que era la obra que venía de Francia nos llego un miércoles y el viernes no se trabajaba en Alemania porque era feriado. Había que montar todo antes del jueves a las 6 y 30 de la tarde, porque el sábado estaba cerrado y el domingo abríamos
  • Hay distintas visiones frente a un trabajo como este, la de los compañeros de trabajo, el de los artistas, el público en general y la crítica. ¿Cómo fue la reacción de cada uno de estos sectores?
  • En el equipo curador estábamos el director del museo, mi tutor y yo. Mi tutor solo está en verano en Heidelberg, pero estábamos en comunicación constante entre dos temas mi doctorado y el trabajo de la curaduría. El director del Museo, me dio mucha libertad y con ello una responsabilidad muy grande. Yo hacía sola las negociaciones, al final toda la cosa formal la hacía él, pero el contacto y el seguimiento lo hacía yo. Fue algo además con mucho respaldo y con mucha alegría por parte del equipo, yo veía como se emocionaban cuando llegaban las fotos, ese es un proceso que tienes que realizar directamente con los museos, que te autoricen, te den los derechos. Cada paso lo celebrábamos tanto. El equipo realmente excelente, trabajé con dos restauradoras la de la parte gráfica y la de la parte oleo. Muy profesionales, ellas son las que reciben las obras y hacen el protocolo de cómo se recibieron, es un trabajo muy delicado y muy rápido, porque recibimos 84 objetos en tres días. El esquema del montaje lo hicimos unas cuatro veces, así que cuando las obras llegan, ya tu sabes dónde van.
  • ¿Cómo describirías al público?
  • Muy interesante. Es muy observador, analítico. Yo me daba cuenta en las visitas guiadas, tuve que hacer muchas y buscas como acercarlos más. Yo describía la obra y cierta anécdota sobre ella, o sobre el artista. En la parte moderna expresaban todo, se producía la conversación a través del arte. Algo interesante es que la exposición fue muy visitada por físicos y médicos, claro, por el tema de la onda, la ola… Después que ese público tan crítico se desbordaba costaba pararlo. Las visitas guiadas eran de 45 minutos y tardaban 2 horas. Al final siempre venía la pregunta de donde yo era.
  • ¿Y los críticos?
  • Bueno, todos los periódicos de la región escribieron e hicieron alusión al hecho de que es primera vez que un doctorado se lleva a la práctica. Resaltaron que yo fuera venezolana y la forma de abordar el tema, que no es lo habitual.
  • Ahora, ¿A dónde vas?
  • Ya tengo otro tema, el director del museo está muy interesado. La idea se está madurando, es un tema bellísimo y por supuesto, me gustaría hacer una exposición aquí. Estoy armando en este momento una exposición de un venezolano que no es conocido, pero sé que va a despertar muchísimo interés
  • Entonces, vas camino hacia la curaduría…
  • Si, pero si hay algo que me interesa es la comunicación entre arte y literatura. No es que la una necesite de la otra, pero las dos pueden vivir allí

ENTREVISTA


PROTAGONICAS, UN LIBRO QUE HACE TESTIMONIO DE PAIS
Por Andrea Hernández Bauza



No es tarea fácil entrevistar a nuestra editora Inés Muñoz Aguirre, quien es además la encargada de una sección tan importante como esta y en la cual ha logrado hacer significativas entrevistas; desde el mismo momento en que PUBLICARTE comenzó a circular. Además que para los que han seguido su carrera en el medio periodístico saben que es uno de los géneros que más le gusta, y con el cual se identificó desde su época de estudiante cuando algunos de sus trabajos merecieron las paginas centrales de aquel diario de Caracas dirigido por Tomás Eloy Martínez, donde entrevistó a personalidades de la talla de Eugene Istomin, uno de los músicos más importantes del mundo y quien escribiría luego una carta en la que decía que era una de las mejores entrevistas que le habían hecho a lo largo de su carrera. Además de todas las entrevistas realizadas en ese medio, escuela del gran periodismo, están sus entrevistas en El Nacional, las del periódico Mujer Mujer, o las de su programa de radio Fémina en el cual dio tanta relevancia a la mujer venezolana, programa este por donde desfilaron casi todas las grandes profesionales, políticas y luchadoras del país. Ahora se empeña en convertir ese interés en libros como PROTAGONICAS, que como ella dice, contribuye a testimoniar la historia de un país.
-¿Cual es la diferencia entre aquellas entrevistas y las que están en el libro?
- Hay una diferencia fundamental, el tiempo disponible para la investigación necesaria. No concibo una entrevista sin prepararse antes, sin documentación y sin investigar después. La entrevista realizada para un libro nos da mas libertad en ese sentido, tienes tiempo para tomar notas, para investigar mas allá de las propias palabras del entrevistado y por el contrario, hay un momento en que te entusiasmas tanto con lo que vas descubriendo, que mas bien hay que ponerse un freno, porque sino corres el riesgo de no terminar nunca. Hay entrevistas en PROTAGONICAS que en la medida en que iba ordenando la información, podían haberse convertido cada una de ellas en un libro, pero yo tenía una estructura bastante clara, en cuanto a numero de entrevistas que quería que formaran parte del libro y un equilibrio dado por la diversidad de temas abordados, lo cual me permitía no perder mucho el norte. Aunque a veces tuve mis dudas, ante temas tan apasionantes como el de la Iglesia en la entrevista a Gladys Parentelli. Estuve embebida en el tema durante días, con la tentación natural de seguir investigando.
- ¿Es más efectiva la entrevista enmarcada en el diarismo, o al contrario le parece más superficial?
- Depende de lo que se entienda por efectiva. Yo creo que la verdadera efectividad está en hacer una buena entrevista, sobre todo cuando se trata de entrevistas de personalidad. Y una buena entrevista consiste, para mi, en captar la esencia de lo que el entrevistado tiene para comunicar. Por supuesto las entrevistas que responden a necesidades de hechos puntuales no pueden esperar, allí el diarismo es una ventaja. Otro de los temas que se desprende de la posibilidad del diarismo es que hay un momento en que no se sabe quien es la estrella, si el entrevistado o el entrevistador. Eso no está de más, uno necesita cotizarse también, pero a mi me encanta la posibilidad de indagar sobre mi entrevistado, lograr que me diga cosas que no haya dicho, sorprenderlo y que me sorprenda. Que realmente los entrevistados sean los protagonistas.
- ¿Tienes recuerdos puntuales al respecto?
- Si, las lagrimas de gente como Tania Capriles, en la medida que fuimos profundizando sobre su trabajo con los niños enfermos, o la sorpresa de Esperanza Vera quien era directora de Conindustria y en un paseo por sus recuerdos terminamos en Maiquetía hablando de sus padres y sus hermanos. Ambas entrevistas realizadas en Femina. También recuerdo cosas como que a Carlos Gimenez el director de Rajatabla, no le gustó la entrevista que le hice a Carlos Canut, un actor español que trabajaba con el grupo en calidad de invitado, y eso me costó la salida del periódico, gracias a que debo haber hecho alguna pregunta inconveniente.
- ¿Y de la entrevista en la radio, cual es su visión en la actualidad?
- Eso es algo pendiente. Me encanta la radio. Creo que es el más poderoso de los medios de comunicación. Han pasado muchos años y no puedo olvidar la experiencia de los programas que hice, no sólo de Fémina, de Voces de medianoche. Siempre he querido volver con un programa de entrevistas, pero no ha sido posible

PROTAGONICAS. El inicio de una nueva etapa
Aunque el libro fue editado por Fundación Polar a mediados del año pasado. Se hace ahora su presentación, de la mano de su prologuista Nelson Bocaranda. Todo a su tiempo parece ser una máxima sobre la cual se apoya Inés, con el objetivo de reunir a los amigos en torno a este libro que tiene todos los ingredientes para gustar a sus lectores.
- ¿Cómo surge Protagónicas?
- De ese indagar, en el que las mujeres están trabajando duramente, están haciendo labores muy importantes en el campo en el cual se desempeñan y pocas veces alcanzan el protagonismo que se merecen. Quizá, porque se dividen en muchos roles al mismo tiempo. Me había planteado hacer algo con los programas de Fémina, los cuales tengo grabados en su mayoría. Siempre me ha inquietado que cuando escucho algunos de ellos, tengo la sensación de que estamos detenidos en el tiempo, como país, porque hablábamos con cada una de las invitadas de temas que tienen que ver con la ciudad, con la política, con nuestra idiosincrasia y la forma de ver las cosas, pero el tiempo pasaba y mis compromisos profesionales me impedían sentarme a trabajar en ello. Así que decidí buscar un espacio que me disciplinara, que me permitiera intercambiar ideas y entré en el Taller que ofrecía la Fundación Polar, titulado Periodismo y Memoria.
- ¿Cómo se asume un taller después de tantos años, haciendo lo que se pretende estudiar?
- Muy sencillo. Se asume como que si nunca se ha hecho nada, dejamos en la casa lo poco que podemos saber y las historias que podemos contar y nos presentamos ignorantes de todo. Es el único camino no sólo para aprender, sino el camino para actualizarse. Yo insisto en que hay que buscar continuamente la posibilidad de intercambiar, de confrontar ideas. En el campo de la dramaturgia me pasa lo mismo, a pesar de las obras publicadas y de las obras montadas, recientemente se estaba presentando Tocados de Luna en Colombia, me acerco a los talleres cada vez que puedo, a Rodolfo Santana, a José Gabriel Nuñez. No hablo de lo que he escrito a menos que alguno de ellos lo mencione, que siempre tiende a ocurrir, pero normalmente en los talleres uno se encuentra con muy poca gente que sepa de lo que uno ha hecho, eso ayuda mucho si uno lo que quiere es estudiar y aprender de los demás.
- ¿ Y cómo se vivió el proceso en particular de Periodismo y memoria?
- Con mucho interés por hacer de él la herramienta para encausarme. Milagros Socorro estaba al frente del taller y ella tiene una particularidad que trata a sus talleristas como mis niñitos, eso hace que uno se sienta un verdadero aprendiz, no importa la edad que tengas y creo que a su vez, eso le permite deslizarse con mucha facilidad entre la exigencia, la confrontación de ideas y la amabilidad. En primera instancia no le gustó para nada la idea que yo llevaba para mi posible trabajo, su cuestionamiento me puso a escuchar los programas, a darle la vuelta al tema, hasta que finalmente un día me plantee hacer nuevas entrevistas. Tampoco la convencí mucho y hubo momentos en que por cansancio, por mi trabajo, porque me dediqué a una investigación minuciosa, a veces estuve a punto de dejar el tema así. Recuerdo a Edda Armas y a Mercedes Muñoz defendiendo mi idea, las veces que les manifesté tener dudas y esos fueron los empujones finales. Todas las actitudes de quienes nos rodean en estos procesos contribuyen de una forma u otra a la calidad del trabajo. Eso es lo verdaderamente importante. Pasado un año de haber finalizado el taller, yo tenía listo el libro. Tengo un mail muy lindo de Milagros manifestándome su alegría y finalmente ese libro, la disciplina que necesité, las largas horas de trabajo, me condujeron a lo que quizá yo estaba deseando con más fuerza, alcanzar cierta disciplina en medio de todas mis actividades. Ahora es muy raro el día que no escribo.
- ¿Y las Protagónicas?
- Una maravilla. La mayoría de ellas conocían mi trabajo. De las doce, quizá tres o cuatro se estaban sentando a hablar con una persona desconocida. Las entrevistas variaban de lugar, en mi casa alguna de ellas, en casa de las entrevistadas otras, en mi oficina hice dos o tres; pero siempre un disfrute total, un tratar de indagar más y más y la alegría de ver como ellas se motivaban también. Tengo todas las entrevistas grabadas, en este mundo audiovisual algo se podrá hacer con ellas en algún momento. Hay algo muy particular en escucharlas, las inflexiones de su voz que trasmiten estados de ánimo, nostalgias, molestias, desencantos y esas mismas variantes trajeron consigo el que ninguna entrevista se parezca a la otra, ni siquiera en estructura. Cada entrevista responde definitivamente a lo que cada una me inspiraba y creo que eso contribuye a que el libro le guste tanto a la gente. Contribuye que se haya deslizado una idea o algún pequeño secreto de lo cual alguna quizá, se haya arrepentido, pero que dio el valor adicional a la entrevista.
- ¿Y ahora?
- Voy en la búsqueda de unas nuevas PROTAGONICAS. Creo sin duda, y no me canso de repetirlo que la entrevista es una herramienta maravillosa para hacer testimonios. Creo que eso es muy importante, porque en nuestro país la memoria es muy frágil. Cuando uno lee historias como la de Isolda Salvatierra, piensa que todo lo que ella cuenta en su lucha por la democracia del país, pasó hace mil años atrás y no; todo eso está ahí a la vuelta de la esquina. Con sus protagonistas totalmente activos. Yo creo además que este libro, a través de las vivencias de cada una de ellas, nos brinda un reflejo de lo que somos como país y yo, periodísticamente quiero seguir recorriendo ese camino.

CLAUDIA HEREDIA:

El proceso de la obra esta allí, pero el proceso de la critica no cierra nunca
Por: Inés Muñoz Aguirre
El teatro tiene muchas formas de hacerse, estudiarse, de recopilar y de analizar y nuestras ciudades luchan de forma constante por afianzar este arte, acercándolo a distintos estratos, una lucha sostenida de hombres y mujeres que en la mayoría de los casos trabajan anónimamente y con muy pocos recursos.
Dentro del marco de la investigación se llevó a cabo en nuestra ciudad la VII Muestra Internacional de Teatro de Títeres en el Ateneo de Caracas. Allí estaba invitada en calidad de crítico la actriz y docente argentina Claudia Heredia. La misma del unipersonal “Sácame los ojos de encima” .
- Llegué a Venezuela invitada a la VII Muestra Internacional de Teatro de Titeres en el Ateneo de Caracas. Bellísima ciudad donde me han recibido muy bien todas las personas con quienes me he encontrado. Ahora estoy participando del primer encuentro con la crítica lo cual ha sido muy lindo, porque es esta crítica dialógica con el otro, ha sido encontrarnos y compartir nuestro parecer y el de ellos. El que se diera con esa dinámica fue muy enriquecedor para todos. Yo me encontré de pronto con personas de las que no conocía cual era su historial
- ¿Cómo es la dinámica?
- Bueno al día siguiente nos reunimos y ahí damos nuestra opinión de lo que vimos. Han sido días muy intensos de ver teatro en la calle, estatuismo, performances, etc.
- ¿Esperas el día siguiente para dar inicio a un proceso consciente de la crítica o el mismo se produce a medida que estas viendo el trabajo?
- Al día siguiente te levantas muy temprano a trabajar, a recordar lo que viste. Yo en la presentación en plena oscuridad iba tomando unas notas, cositas puntuales que no quería olvidarme. En el caso de la obra El Círculo de Tiza fue bastante extensa, había frases importantes como “entre todos los hacemos” o “para todos” que quería rescatarlas. En la madrugada produzco, dejo un borrador
-Hablas de tomar notas en lo oscuro, de trabajar en la madrugada, eso forma parte de tu día a día y de tu esquema normal de trabajo o son las circunstancias en que estas en este momento lo que te lleva a hacerlo de esa manera. ¿Cómo abordas normalmente el trabajo?
-Si, lo abordo así, en la madrugada y escribiendo mucho. Leyendo además, que es lo que más hago todo el tiempo. El trabajo del crítico además es un trabajo bastante solitario porque uno ve el trabajo del grupo y es colectivo y por ahí, que eso te da cierta envidia, porque es un trabajo en el que siempre están juntos y el crítico por el contrario siempre está solo. Además hay mucho prejuicio en la mirada del otro. Yo que después de la función hablaba con algunos actores, te das cuenta que tienes que endulzar lo que dices porque ves el prejuicio en el otro de lo que uno va a decir sobre la obra.
- ¿Cómo transcurre tu trabajo habitual?
- En esta oportunidad he sido invitada como crítico, pero yo en realidad trabajo en una revista Stop, que es una agenda teatral de Córdoba y allí me encargo de todo lo que sea producción para el interior, la circulación del teatro independiente para las diferentes localidades de la provincia y a su vez la parte gráfica, la de difusión y después programo para la Secretaria de Cultura del gobierno de Córdoba y la Secretaria de Cultura de la localidad donde yo vivo que es Villa Carlos Paz, es una localidad a 35 kilómetros de la capital de Córdoba. Es una localidad chica de 75 mil habitantes y es esencialmente turística. Tenemos 14 salas de teatro comercial y una sola de teatro independiente
- ¿A qué llaman teatro independiente?
-Al teatro profesional, que viven de esto y hacen una producción alternativa, más contemporánea, de visión colectiva también, de dramaturgia. Hoy, casi todos los dramaturgos en Córdoba son directores y dramaturgos y se está trabajando mucho también que cada quien cuenta su experiencia y cada uno va produciendo su texto y entonces el director va tomando nota, de ese trabajo de experimentación, del texto que vas largando como actor y entonces el es el encargado de hacer la dramaturgia, casi todas las producciones en Córdoba se están haciendo de esta forma.
- ¿Esto lo califican cómo una producción colectiva?
-Si, pero el problema lo estamos teniendo con Argentores porque no hay una figura legislativa que contemple de que el texto lo creamos colectivamente, entonces a la hora de cobrar los derechos de autor lo cobra la dirección, pero la dirección hizo una dramaturgia sobre lo que yo produje como actriz. Este es un problema serio que estamos teniendo y esto sucede en todos los ámbitos.
- ¿A que se debe ese fenómeno de trabajar más los colectivo que lo individual?
- Para mi es porque los derechos son bastante difíciles de adquirir, generalmente se ponen muchas trabas, te llevas hasta 3 meses, te piden 5 mil euros, 2 mil euros, entonces como salida se toma a los griegos Agamenón, Ágata y se hace con una mirada contemporánea
- ¿La temática de sus problemas, de las costumbres, etc, cómo es abordada?
- El tema regional, así como lo tienen ustedes acá en el teatro, no lo tenemos en el circuito de teatro Alternativo, eso pasa en el teatro comunitario pero la verdad es que yo desconozco bastante como se están moviendo en los barrios. Yo por ejemplo, vivo en una villa turística donde no tenemos teatro comunitario, así que todo ese regionalismo, lenguaje que ustedes tienen, nosotros no lo vemos.
- ¿Esas adaptaciones también permean hacia el teatro comercial?
- No, esas adaptaciones se hacen en el teatro alternativo, en comercial hay otro tipo de producciones, allí si que se trabaja con un autor conocido, la mayoría de las producciones vienen de Buenos aires. En la localidad donde yo vivo todas las producciones que se traen son con gente de la televisión, gente que sale de los realitys, de programas como “Bailando” o “Todo por un sueño”

Haciendo balance
- ¿Cómo se produce tu acercamiento al teatro?
- Bueno, yo en realidad soy fono bióloga, cuando salí de secundaría empecé a estudiar fono biología porque mis padres se negaban a que estudiara bellas artes, porque de eso no iba a poder vivir nunca. Lo que no sabían ellos es que era una carrera parecida a las bellas artes, porque ellos lo veían como auxiliar de la medicina y ya está. Estudié tres años y empecé a trabajar allí con actores y locutores, viendo la parte dramática, la parte de técnica que ellos tienen y entonces empecé a estudiar teatro y ya no lo pude dejar. A parte que me gusta mucho estudiar, ahora estoy estudiando dirección y administración de la cultura en la Universidad de Ciencias Económicas, porque yo sentía que esa era una parte que me faltaba, tienes la parte artística, la creativa, la crítica, pero después estar en los números y como eso llevarlo a cabo, es una pata que siempre tenemos muy floja, porque no nos gusta, no le damos importancia, igual que la comunicación, lo cual es indispensable y tenemos que trabajarla.
- ¿Cómo se inicia tu participación directa?
-Comienzo como actriz y como docente en teatro comunitario y teatro para adulto y haciendo un trabajo social. Un trabajo ad honoren para un hogar de día, que son lugares donde se depositan a los viejos para que hagan actividades, allí trabajé durante 10 años, mientras estudiaba y con un proyecto que nos llevaba a hospitales y geriátricos. Después me mudo a Carlos Paz y empiezo a relacionarme a una cooperativa donde cambio porque empiezo a trabajar con niños y adolescentes. Hace dos años empiezo a trabajar en una revista y en todo lo que es producción del área.

Más allá de la crítica
-¿Cómo interrelacionas tu proceso formativo con lo que significa hacer crítica y qué es para ti hacer crítica?
- Yo creo que es un desafío, encontrarme cara a cara con los actores y decirles lo que pienso sobre su trabajo. Yo concibo la crítica desde un lugar del dialogo y desde una horizontalidad, que podamos hablarnos, intercambiar pareceres, compartir, esto, de lo que yo reniego, de lo colectivo, es lo que busco dentro de la crítica, a veces apunto cosas para no olvidarme y no perder el hilo de lo que estoy viendo, sintiendo y después, llegaré a mi casa y evalúo y critico o voy con lo que me ha parecido, pero lo primero es lo que siento como espectadora, ese doble presente, ese dialogo constante, de lo que ve en escena, lo que quiere montar con la obra, el dramaturgo, el director y como lo voy pasando yo por mi filtro, como lo voy devolviendo, en la madrugada que es cuando escribo
- ¿Qué de lo humano te obstaculiza en la crítica?
- Si bien como te digo, así como me gusta lo colectivo, me cuesta lo colectivo. Todos mis trabajos han sido sola, entonces hoy estar enfrente al otro y decir mi parecer es lo que más me cuesta
- ¿Te cuesta por el rechazo?
- Me cuesta por el rechazo, claro. Nosotros somos seres sociales y que siempre deseamos agradar.
- Esa debe ser también la posición del actor o del director quien hace algo para mostrarlo a alguien que a lo mejor no percibe lo que el hizo y la percepción bajo la cual lo hizo. Hay en la critica una fuerza subjetiva muy grande ¿Cómo piensas que se debe amarrar la crítica al logro de la objetividad?
- Creo que no podemos ser objetivos. Siempre estamos atravesando desde nuestra subjetividad, de nuestro bagaje, de lo que traemos, para ver lo que me muestra el otro. Tu me estás contando tu historia y yo la estoy pasando por la mía y desde ese lugar, no puedo verla desde otro, no puedo pararme en otro lugar.
- Como espectador cual es tu expectativa cuando vas a ver algo. ¿Qué te amarra?
- Yo como espectadora te diré que casi trato de no tener expectativa, trato más bien de que me sorprendan.
- ¿El termino de critico es intimidante?
- Por la valoración que uno está haciendo de la sensibilidad del otro, de cómo me llega, de que yo realmente estoy entendiendo el lenguaje
- ¿Te da temor a equivocarte?
- Si claro, siempre manejo la duda y la autocrítica todo el tiempo y tengo temor a equivocarme y quiero interpretar con el lenguaje estético que se debe.
- ¿Como piensas que debe ser en realidad un crítico y cómo debería prepararse?
- Creo que hay que prepararse en lo actoral, creo que hay que sentir la experiencia para poder llevarla también a la critica. Yo hoy me fijaba mucho en las voces y es así porque vengo de esa profesión, todo el tiempo paso por el filtro del bagaje que traigo, entonces está el temor de que si tendrás la piel o la química para entender ese lenguaje y si no lo tengo lo tendré que hacer, seguir investigando para llegar a entenderte, yo apunto a tener ese lugar desde la crítica. Yo veo al critico casi como un psicólogo del arte desde un gran nivel de sensibilidad y no un pragmático: Me pregunto sobre lo que leo y de verdad que a mi no me percute escribir de esa forma y yo lo haría como lo hago con mis alumnos, digo donde tienen que mejorar, como estuvo la obra, como salió, los errores, desde este discurso como más familia.

Jacques Poulain :


La obra para el artista es tan necesaria para vivir como el lenguaje y el sonido para el niño.
Por: Inés Muñoz Aguirre

Los distintos medios de comunicación reseñaron la llegada a Venezuela del filósofo francés Jacques Poulain, quien vino al país a dictar conferencias sobre el liberalismo y a hablar entre otras cosas de antropología de la comunicación. Este catedrático de la UNESCO tuvo sin duda una agenda complicada que lo llevó a distintos escenarios con el fin de exponer sus teorías, agenda que no perdimos de vista ante el interés de escuchar su visión sobre el hecho cultural y la acción de crear. Finalmente, después de sortear el tráfico caraqueño, logramos llegar al piso 3 del Celarg, donde estaba a la espera, acompañado de sus anfitriones, la directiva de esta importante institución.
Frances, muy francés en su actitud corporal y en sus ojos claros con los cuales nos miraba fija y calidamente mientras no lo apuntáramos con la cámara, momento en que desviaba la mirada como no queriendo encontrarse con el lente que atrapaba su imagen. Sentados uno al lado del otro y con los traductores enfrente hojeamos nuestro PUBLICARTE para indicarle que queriamos hablar con él por su relación con el ámbito universitario. No necesitó traducción para nuestras preguntas, las cuales expresó entender con claridad.
- ¿ Cómo nos puede interrelacionar los temas que aborda a través de su trabajo como: liberalismo, igualdad, democracia y todas las reflexiones que usted hace a través de su trabajo?
- Se puede concebir la cultura como un conjunto de obras y la relación de esas obras con los hombres. Pero lo que es realmente importante para mí, es que el dialogo con las obras sea orientado por el que la produce y que al mismo tiempo tenga efecto sobre el productor; puesto que la cultura siempre es un proceso de formación de sí. La filosofía contemporánea del lenguaje ha demostrado que no se puede manipular esa formación puesto que implica el ejercicio de un juicio, que se desarrolla no solo en la palabra y en los pensamientos sino dentro de la construcción de las obras y en la inserción de esas obras en el mundo. Esto está implícito en un proceso de comunicación consigo, con el otro y con el universo, donde se hace hablar eso que se crea. Esto es el principio del dialogo de la obra con la cultura del si y es no solamente de poder interpretarlas, sino de ver como nos podemos situar en el mundo gracias a ellas; que este sea el mundo social o el mundo de las relaciones con el otro o con la obra.
- Muchos trabajadores del ámbito cultural exponen que la obra de arte nace de la inspiración, algunos basados en esta teoría se consideran diferentes o “tocados de los dioses”; si eso es así, entonces ¿Cómo me puedo conectar con esa obra, que sale de una especie de inspiración divina?
- Se ha relacionado la obra con lo dinámico de lo sagrado, puesto que lo sagrado era la voz que en el mundo respondía al ser humano como la voz de la madre. El hombre ha debido identificarse a través del sonido para poder ver al mundo, desear y poder reaccionar. Es la relación de gratificación ante los sonidos que uno emite, como registro de la armonía consigo mismo que es el principio de esta posibilidad de hacer hablar al mundo. Ha sido Humboltd quien descubrió que la prosopopeya, es decir la manera como se le da la palabra a la “cosa” estaba en el origen del lenguaje, pero también en el origen del pensamiento. El pensamiento no es más que la escucha de la escucha. Entonces, lo que es importante es que esa escucha orienta toda producción que sea en el pensamiento o en la palabra en la creación del mundo visual, en la escultura, en el teatro. Es esencial para identificarse que se reencuentre con el mundo eso que proyectamos; como una forma de vida con la cual uno tuvo que verse identificado para poderla proyectar, pero de la cual se debe poder disfrutar para poder reconocerse en ella. Entonces, el principio de la creatividad, del arte, es el mismo que el de la palabra. Al principio el hombre estaba alienado al mundo que él hacía hablar, él ha realizado esa alienación bajo la forma de adoración de lo sagrado, ahora sabemos como se produce la dinámica de la creación, puesto que la creatividad de la comunicación es inherente a la creatividad del lenguaje y que busca encontrarse en las formas materiales para profundizar el conocimiento de sí mismo y poder disfrutar del mundo como otro.
La creatividad del lenguaje siempre ha aparecido como un misterio, de la misma manera aparece como un misterio la creatividad en el arte, tanto que un filosofo tan racionalista como Kant pensaba que la imaginación, la facultad creadora, es un arte que está oculto para siempre en el alma, ahora conocemos sobre esa dinámica; no estamos más alienados por ese pensamiento que se piensa a sí mismo como una especie de visión o de intuición, sino que sabemos que el lenguaje no es un efecto del azar, sin embargo debemos identificar que el mundo en que vivimos no está en armonía con nosotros debiendo juzgar lo que nos hace falta para inventar un mundo diferente. Es lo que pasa con la palabra, con la dinámica misma del pensamiento y en la dinámica de la obra.
- ¿Podríamos concluir en aquella frase de Picasso quien decía: “si la inspiración existe, pero que me encuentre trabajando?
- En tanto que el pensamiento mismo era un milagro natural, que no se podía derivar de la identificación en la comunicación; se ha identificado esa creatividad como una simple inspiración, justamente eso pasa porque proyectaba la voz del mundo en la voz de la conciencia y esta era percibida como una especie de sagrado interno.
- Entiendo entonces sobre “la voz de la madre” a la que usted hace referencia esa especie de inconsciente colectivo que nos entrelaza a todos, pero no puedo desvincularlo de las teorías actuales en las que se plantea la importancia de que el feto sea estimulado con el sonido, porque esto va a influir de una forma determinante en ese futuro niño…
- El niño se liga a la voz de la madre, se la apropia porque es reconociéndose en esa voz que ha disfrutado de sí mismo estando en el vientre de la madre y cuando sale al mundo, él se identifica con el sonido, que lo gratifica en el mismo momento en que es emitido, no hay un tiempo de espera. Es la relación que hay entre el grito del hambre y el hecho de alimentar por parte de la madre, en principio el niño no vive sino dentro de su mundo propio de sonidos pero como el es un aborto crónico de la naturaleza, vino sin los instintos necesarios que lo relacionan al mundo, entonces las sensaciones visuales son vividas como una agresión del mundo y es proyectando sus sonidos sobre eso que el ve, que asocia con el placer de escuchar a lo que ve. Identifica a lo que ve sin poder diferenciarse y es como que si lo que el estuviera viendo, le estuviera hablando con una virtud de gratificación tan fuerte como lo es el caso de la voz de la madre. El cuadro general en el cual está inserto el niño y el ser arcaico, es de hecho una especie de locura original, una identificación esquizoide con el mundo, con el otro y con lo que él ve. El sale progresivamente de esa locura puesto que él puede poco a poco, ajustando sus sonidos a los sonidos de los otros y puede poco a poco establecer un mundo visual estable, un mundo de acción, de deseos y de esperanzas, entonces llega a no estar más tiempo alienado en emitir sonidos y puede disfrutar de la audición de los sonidos y el sentido que tienen, puede inhibir su palabra y disfrutar de todo lo que ella implica y allí comienza a distinguirse del mundo en lugar de hacerlo hablar, el aprende a juzgar eso que es distinguiéndose de esa manera del mundo y basándose sobre el acuerdo con el otro.

EL INTENTO DEL ESPEJO
La mirada fija continua allí como tratando de hurgar en mis pensamientos, mientras Poulain mueve sus manos al ritmo que va dejando sentir su palabra. Sus pensamientos surgen como de quien no deja escapar la minima oportunidad o la pregunta más sencilla para llegar al centro de la vida. Puede ser entonces, que sea válido el intento de llegar a su propio centro. La pregunta obviamente lo sorprende y lo vemos sonreír. También por primera vez a lo largo de la entrevista la traductora tiene que llevarle la pregunta a su idioma. Pero el querer saber como se distingue el del mundo que lo rodea lo encierra de nuevo en la reflexión que era de esperarse “La primera diferenciación es la diferencia entre eso que uno mira y el pensamiento. Entre el pensamiento de la acción y la acción realizada, entre el pensamiento del deseo y la satisfacción del deseo”. Insisto en llevar la pregunta al terreno personal, la traductora me apunta que le pido un imposible a un filosofo, ya no sonreí se escucha una risa abierta que le ilumina el rostro mientras le insisto en qué piensa cuando se mira al espejo.
- Nosotros no estamos condenados a disfrutar del sí mismo dentro de una profesión, no hay sino sicoanalistas franceses en particular Jacques Lacan que cree que cada uno está condenado al espejo y que la identificación de si mismo está ligado a ese narcisismo de reconocimiento visual y entonces el condena a sus pacientes a romantizar sus vidas, con la ayuda de los fantasmas divinos, la autobiografía romántica no es más necesaria que la autobiografía por asociación de un paciente de sicoanálisis.
- Entonces, bajo ese análisis ¿Dónde dejamos el ego del creador de la cultura?
- Se ha relacionada la cultura, la obra y al ego del artista porque pensamos que un artista compensaba los fracasos de su vida queriendo tomar posesión de sí en una voluntad de poder artístico para poder disfrutar de si mismo y de su poder, pero esa es aun la visión moralista que es anterior al sicoanálisis. La salvación que ellos querían impartir era la emancipación a ese yo y una emancipación en relación a la interiorización de un poder de censura que no es constitutivo del otro, porque el Súper Yo no existe, es simplemente una interiorización de la voz de lo sagrado en sí mismo, que ha sido luego secularizada a la cual Freud ha prestado una facultad de filtro infalible. Esa posibilidad de concebirse de la cual el yo alienado de la obra hace expresión de lo que es esencial en la producción. La obra para el artista es tan necesaria para vivir como el lenguaje y la audición de sonido para el niño.
- En varias oportunidades ha hecho referencia a lo sagrado y yo le quiero preguntar ante estas reflexiones ¿Dónde queda Dios en todo esto?
- No estamos obligados a quedarnos en la locura del animismo, el Romanticismo Alemán pensaba que nuestra alma estaba en relación directa con el alma que anima el mundo, pero justamente el juicio de objetividad que se lleva sobre sí mismo y que nos permite diferenciarnos del otro, así como nos permite descubrir el modo de existencia que necesitamos, el poder interno en relación al lenguaje y del arte en esas condiciones de producción la obra como la palabra es desacralizada para poder conocer y reconocer su propia realidad, para poder reconocer que el cuadro es un juicio del mundo, la arquitectura es un juicio de las condiciones de protección del cuerpo, la música nos permite reconocer el movimiento elemental de la comunicación con nosotros mismos cargada o no de la palabra, entonces hay una sensibilización de la palabra de la cual podemos ser prisioneros sobre el aspecto de lo sagrado, pero de la cual también podemos ser prisioneros sobre el aspecto de las obras cuando vivimos esas obras como una simple manera de organizar un mundo visual o un mundo musical, teatral o cuando lo vives de una manera no puramente tecnológica. El problema de los museos es que ellos ponen a los visitantes en una actitud de espectadores que neutraliza la posibilidad del dialogo. El problema es también que se reduce el costo de la obra a una simple interpretación; de la misma manera como se goza de las expresiones de asociación libre, cuando nos identificamos con escuchar el sicoanálisis. Cuando nos contentamos con la simple interpretación de la obra, nos contentamos solamente con registrar la manera de la cual se comprende la obra, de la manera que nos afecta y sin poder reinsertarla en la construcción de nosotros, de los otros y en la construcción del mundo.

ENTREVISTA


Solveig Hoogesteijn : La cultura es el alimento del espíritu
Por: Inés Muñoz Aguirre






Es habitual para los asistentes al Centro Cultural Trasnocho ver pasearse entre ellos a Solveig Hoogesteijn; la misma de Manoa, Macu la mujer del Policía, Santera o Maroa, quien además con
ese nombre que reúne sus orígenes en los que se funden Suecia y Alemania, se convierte en una mujer inconfundible. Para quien ha seguido su trayectoria, ya se sabe que además, su experiencia la ha llevado a sumarse un éxito importante en la gerencia de ese espacio por el cual se desliza, supervisando el mínimo detalle, observando al público que entra y sale de las diversas actividades y descubriendo siempre un elemento que puede ser importante para el sector cultural del país.
- ¿Qué es la cultura?
El concepto de la cultura ha cambiado enormemente, para mi, incluye los video juegos, la gastronomía, incluye la lengua, la moda, todo aquello que define la expresión de un país, sea ella directa o indirecta a través de un lenguaje artístico.
- ¿Cómo ha evolucionado la gerencia cultural?
En Venezuela tenemos una tradición de gerencia cultural subvencionada por el Estado, a través de instituciones, en sus inicios como el INCIBA, después el CONAC, las gobernaciones y sus centros de cultura, el Congreso Nacional y la Cámara de Diputados que tenía una comisión de Cultura, es decir, siempre fueron los dineros públicos los que hicieron posible el hecho. Esto unido a pequeños esfuerzos, que podríamos ubicar en un 10 o en un 20% que era auspiciados por privados. Nunca antes en Venezuela, se entabló conscientemente, que yo sepa, un esfuerzo de levantar un Centro Cultural sin subvención alguna, es decir, un centro que por la oferta que da al público y por la calidad de servicio tanto programático como físico, en lo que se llama mantenimiento de las áreas públicas, baños, limpieza, servicio de estacionamiento, seguridad, atrajera a la gente de manera que fuera el público el que sostuviera esa actividad cultural.
- ¿Cómo se inserta en esa evolución lo que ha sucedido con el Centro Cultural Trasnocho?
- El Centro Cultural Trasnocho que es un concepto que iniciamos hace casi 7 años, fue en un inicio una gestión difícil, sin duda alguna, era un concepto nuevo, con un equipo de gente muy reducido, seguimos siendo un equipo gerencial y de empleados muy reducido, lo cual significa una alta dedicación y una alta experticia en cada una de las áreas. Esa es una condición sine qua non, si tu tienes pocas personas tienen que tener una excelente formación profesional para poder llevar a cabo una tarea así y mantener los niveles de excelencia, porque hay otra tradición muy venezolana que es inaugurar con bombos y platillos grandes megaproyectos y a los 5 años están colapsados. Nosotros preferimos ir creciendo poco a poco, empezamos con dos salas de cine, un teatro, dos restaurantes y una tienda de discos. Hoy en día Trasnocho Cultural tiene cuatro salas de cine, tiene un bar en el lobby del teatro, un centro de yoga, una sala de exposiciones y una tienda de chocolates de fabricación propia. Pronto se va a abrir un proyecto de venta y degustación de vinos y accesorios. Hemos crecido porque también hemos abierto el espacio plural, dedicado a la formación y al teatro experimental. Surgieron ideas tan interesantes, de parte de la gerencia y de la dirección artística del teatro de duplicar las funciones, por ejemplo a las 8 y a las 10, los viernes y sábados; lo que en un inicio nos pareció una temeridad por la inseguridad que reina en la ciudad, permitió demostrar que si la obra presentada era atractiva, igualmente venía el público. Esto al lado de presentar teatro infantil los fines de semana, lecturas dramatizadas que fue otro programa que iniciamos nosotros y que sostuvimos durante año y medio, más la enorme cantidad de festivales que no sólo se presentan en nuestros cines, sino que se inauguran aquí.
- ¿Cómo ha sido el programa de promoción?
- El público sabe que no solo puede chequear en nuestros periódicos cual es la programación, sino que existe por ejemplo nuestra página web en la que se refresca semanalmente la información y un desplegado mensual. En realidad, nosotros dedicamos poco dinero a la inversión en promoción porque estas herramientas promocionales, han sido suficientes para garantizar la operatividad.
- ¿Qué ha significado la independencia económica?
- Yo creo que esa independencia del subsidio significa no sólo un nuevo concepto de gerencia, sino que también significa una independencia programática que consideramos muy importante. Aquí vienen tanto artistas Venezolanos que viven en Venezuela o el extranjero, como artistas de cualquier parte del mundo a querer exponer sus obras en la Sala TAG, como vienen productores de teatro venezolano que presentan sus propuestas. Hemos tenido tan buena respuesta que ya estamos llenos hasta el año 2010.
- ¿Cuáles son las ventajas que ven aquí?
- Yo creo que el servicio que se le presta tanto al artista que expone, como al grupo teatral que trae sus propuestas, hace que salgan muy satisfechos, por la trasparencia y por la gestión eficiente que perciben aquí. Lo cual también significa, las pequeñas atenciones en camerino, los montajes impecables en la Sala de Exposiciones, eso significa el apoyo de los medios, porque hay aquí una jefe de prensa y significa una sinergia muy interesante entre los distintos proyectos que funcionan aquí, que además tienen una dinámica propia. Es decir, aquí hay una gerencia moderna, muchas veces se tiene un prejuicio que yo considero muy tonto, de que las asociaciones civiles y las fundaciones no deben estas capacitadas para hacer ganancias; es todo lo contrario, lo interesante de este tipo de organización es que las ganancias no van a manos individuales sino que son revertidas sobre el proyecto mismo. No existe el lucro sino un proyecto que va creciendo. Eso además nos ha permitido tener programas de formación para las Escuelas públicas, que vienen aquí los viernes en la mañana a ver películas muy bien escogidas, las cuales son donadas por los distribuidores; el programa social más importante que son los talleres de formación a precios muy asequibles y un tercer programa social que es un programa de radio que se llama “Haciendo caminos” en el cual entrevistamos a todos los actores de la sociedad dedicados al desarrollo en Venezuela. Eso va desde Fe y Alegría a los Círculos Bolivarianos y terminando en fundaciones de muy joven data.
- ¿Cómo crees que es percibido este manejo de la gerencia, en aquellos que siempre han defendido que si el Estado no los ayuda no pueden seguir adelante?
- Yo creo que en términos generales como muy positivo, sobre esa independencia tanto financiera como programática que significa un proyecto así, por otro lado hay algunas áreas que sin duda alguna necesitan de subsidio; si montas una obra de más de dos o tres actores con un gran dispositivo escenografico, yo estoy segura que ellos necesitan de subsidio, para que sus actores, vestuaristas, maquilladores, etc.; puedan vivir de su oficio.
- ¿Cómo ves el caso del Ateneo de Caracas, es bueno hablar en su caso de un proceso de re-ingeniería?
- El Ateneo de Caracas viene de una etapa en la que el Estado, de hecho, subsidiaba el hecho cultural en el país con mucha eficiencia, yo pienso que mantener tres teatros como lo hace el Ateneo, es sin duda alguna mucho más cuesta arriba que mantener una sola sala de teatro, más una sala experimental que no cumple con todos los requerimientos que nos gustaría poder tener en cuanto a la presentación de obras teatrales. Además, debemos pensar que el concepto del Ateneo, que tiene una radio, es otro elemento más que posibilitaría una reingeniería si tuviera un alcance suficientemente amplio. Yo si creo que el Ateneo de Caracas no es solamente un edificio que pudiera estar en peor o mejor estado. Es una obra sostenida de muchísimos años, ante la cual me quito el sombrero, que tiene proyectos tan importantes como los festivales internacionales de teatro, que no pueden funcionar sin subsidio.
- ¿Como ves la posibilidad que después de esta experiencia positiva, el Trasnocho proyecte su experiencia hacia los otros centros culturales, en vías de que en la ciudad se pueda llegar a contar con varios centros con la misma efectividad, con que se cuenta con el Trasnocho?
- Yo creo que ya están surgiendo en muchos sitios de la ciudad, Corp Group por ejemplo es una propuesta interesante donde se presenta prioritariamente música, algo muy acertado porque hay como especializaciones. Yo creo que el espacio de Los Galpones en Los Chorros, es un proyecto que va viento en popa y que es maravilloso y que también es de iniciativa privada y sostenible; el estudio de Roberto Mata; La Carnicería. Están surgiendo nuevas propuestas, quizá como respuesta al cese del subsidio
-¿Es decir, qué podríamos pensar que ese cese es positivo?
- Yo creo que en la vida, todo lo que se te presenta en el camino lo puedes interpretar de dos maneras; negativa, el vaso está medio vacío, o positiva, tengo un vaso medio lleno. Si yo me veo ante un conflicto, yo tengo unas nuevas alternativas y está en mí ser creativa y buscarle una solución a una nueva situación. Yo creo que el auge que está viviendo la cultura en Venezuela, eso es un hecho. Hay más publicaciones, mira la publicación de ustedes; ¿Cuántos libros se están publicando? Y tu dices, bueno si el papel está tan caro ¿cómo están surgiendo tantas editoriales independientes que están publicando sostenidamente? Uno siente que hay como un hervidero y que están surgiendo propuesta interesantes por todos lados…
- ¿Y cómo ves ante eso al público venezolano?
- Yo creo que aquí hay para todo. En algunas áreas puedes encontrar un público exquisito, muy bien formado y en otras áreas un público con una educación que deja mucho que desear, pero te vas a encontrar con que hay en el público venezolano siempre un gran entusiasmo. Aplaude con gusto, le gusta disfrutar y gozar, creo que esa es una característica que me llama muchísimo la atención cuando lo comparo con el público de otros países. Hay muchos artistas extranjeros que vienen aquí, que dicen que quieren especialmente al público venezolano por el afecto que siempre expresan por el entusiasmo. Cuando en otros ámbitos te puedes encontrar con una distancia crítica y un enjuiciamiento, aquí el público espontáneamente es muy asertivo. Aquí en el Trasnocho he notado unas capas de publico que a mi me desconciertan, por ejemplo, los ciclos de opera se llenan. Hay una gran necesidad en el venezolano actual de alimentar su espíritu, de aprender, tener conocimiento, vivencias…
- ¿Hay más público?
- Yo si creo que se ha ido ganando un público. Esa es una relación dialéctica, si tu no ofreces nada, tampoco vas a lograr y en la medida que ofreces; si es bueno, el público va a ir creciendo y creo también que hay una necesidad de interpretarnos ¿Dónde estamos parados? ¿Qué nos está sucediendo? ¿Históricamente que le está sucediendo a Venezuela? Necesitamos entendernos. Ese trabajo de entendernos es el trabajo de los intelectuales, de los artistas, de que yo como ciudadano pueda tener más elementos para interpretarnos, entonces, yo creo que a eso se debe el movimiento que hay. Se ha aprendido a aprovechar más la infraestructura existente.
-¿Crees que ha contribuido la incorporación de los artistas de televisión al teatro, superando aquellos viejos esquemas que los de teatro eran de teatro y los de televisión eran solo de televisión?
- Yo creo que los directores de teatro se han dado cuenta que si tienen una estrella de televisión en su obra, aquella gente que no tiene la costumbre de ir al teatro, va a ver a ese actor en carne y hueso, es decir que si le gusta, ya captaste a esa persona para ir al teatro. Así va creciendo el público.
- Eso contribuye a realizar una sumatoria…
- Claro, es la suma de muchos esfuerzos, creatividad. Si algo tiene como virtud el venezolano, aunque a veces se puede transformar en un pecado terrible, es la improvisación, es inventar sobre la marcha soluciones…
- Siempre has hablado de la necesidad de acercarse al barrio, de ahondar en su cultura y que ese barrio se manifieste en su creatividad, ahora ¿Cuan cerca o cuan lejos estas del barrio y como lo puedes integrar a esa gerencia que has demostrado aquí adentro?
- A mi me encantaría, por ejemplo, abrir un centro cultural, distinto a este sin duda alguna, en el oeste de la ciudad, con un perfil educativo mucho más fuerte, igualmente con el gancho del entretenimiento que creo muy importante, pero no he tenido suerte en mi intento de hacerlo. Yo creo mucho que detrás de toda obra hay una persona que tiene una idea fija y una misión en la que cree, no es fácil llevar adelante un proyecto así, porque tendrías que repensar totalmente para ese público al cual tu quieres llegar y cual es la creatividad de ese público si lo quieres integrar al hecho creativo cultural. Es un perfil muy distinto al de Trasnocho Cultural y la verdad es que si yo me pudiera clonar…
- Pero, ¿A qué te refieres cuando dices que no has tenido suerte?
- Cuando he llevado el proyecto a las instancias que pudieran darle el primer empujón que necesita un proyecto así, no me he encontrado con las puertas abiertas. No he encontrado suficiente interés en ese proyecto. Podría suceder que copien un proyecto así, lo cual a mi no me molesta porque las ideas sobran, lo interesante sería que lo hicieran
- ¿Y ese proyecto lo has llevado a instancias públicas o privadas?
- Publicas
- ¿Y los privados no pudieran interesarse?
- Creo que la autogestión de un proyecto así tomaría mucho más tiempo; es decir que necesitas un brazo financiero mucho más largo. Necesitas mínimo tres años de subvención. Porque lo educativo no tiene el mismo rendimiento financiero que puede tener el espectáculo, el entretenimiento y el poder adquisitivo de la clase a la que tu quieres dirigir un proyecto así, lo que te lleva a adecuar los precios al poder adquisitivo de ese público, porque sino no estas haciendo nada.
- Después de tantos años dedicada al cine ¿Cómo es que llegas a estar detrás de este escritorio?
- Eso empezó porque yo organicé para otra fundación, Funda Visual latina, innumerables festivales de cine, de cortometraje iberoamericano, innumerables concursos de guiones, con la sinergia de otras instituciones. A mi me ha gustado moverme buscando aliados. No en el término de exclusividad, hay que abrirse hacia otras instituciones especializadas, que pueden contribuir. Así vas impulsando proyectos, nosotros hicimos el primer encuentro de la telenovela latinoamericana, en el Hotel Tamanaco. Hicimos varios festivales de cine latinoamericano, con jurado de lujo, mundiales. Festivales de cine venezolano, cuando ya no se hacía el Festival de Mérida. Hicimos concursos de guión. Tu descubres que en las universidades hay verdaderos hervideros de nuevos talentos que vale la pena propulsar. Hay que ubicarse y ver en que contexto estoy y que puedo hacer y qué me garantiza el éxito. Eso significa saber quien es tu público, cómo te diriges a él, que programación debes tener y que gente debes tener que realice un trabajo excelente, porque trabajar en la cultura significa trabajar los fines de semana y en las noches, cuando los otros van a divertirse. También tiene que existir la vocación y el goce que le produce a una persona lo que le gusta hacer. Ese entusiasmo, el amor por el oficio es algo que hay que sembrar.